El niño ya tiene tres años. Su mundo se amplía y se produce un estallido de curiosidad por todo. A partir de ahora es una personita con una visión de lo que le rodea muy particular.
Durante el desarrollo del bebé aparecen nuevas habilidades…
En esta etapa, el niño hace disfrutar a los adultos de la ternura y la inocencia de sus pensamientos. Salta, corre, quiere hacer cosas él solo y te puede agotar a base de preguntas y cuestiones interminables.
A esta edad, por lo general, los niños duermen unas doce horas por la noche. Si todavía tiene dificultad para dormir sin interrupción quizá sea el momento de averiguar cual es la razón de que ocurra.
A los tres años su capacidad de comprensión es muy grande.
A esta edad ya no es un bebé al que se pueda trasladar de un sitio a otro sin contar con él. Todavía es un pequeñajo, pero ya tiene opinión, le gusta manifestarla y es bueno fomentarla.
El juego es para los niños una plataforma de aprendizaje, en el que poner en práctica el mundo real que observan y con el que comprenderlo mejor.