Este es un tiempo de descubrimientos: nuevas habilidades, nueva independencia de los padres e incluso nuevas frustraciones, ya que empieza a conocer sus limitaciones. La mayoría de los niños está empezando a gatear.
Durante el desarrollo del bebé aparecen nuevas habilidades…
Cuando el bebé comience a gatear, los padres tendrán que hacer todo un estudio sobre posibles peligros para el bebé. Resulta muy práctico para ello ponerse a cuatro patas uno mismo y recorrer la casa. Al fin y al cabo esa es la perspectiva del bebé. En esta etapa, frecuentemente, se aprecia un periodo de negativismo. Muchos niños ya comprenden la palabra "no" aunque todavía no la aceptan del todo, y se enrabietan o simplemente la ignoran
A esta edad el niño ya no se mueve sólo por sus necesidades fisiológicas, sino que ya entran en juego las relaciones que mantiene con los miembros de su familia. Ahora es consciente de que la vida sigue cuando él se va a dormir y le resulta más difícil aceptarlo, ya que tiende a sentirse marginado. Por otro lado si sus necesidades de afecto y atención no están satisfechas, será más reacio a irse a la cama. Este es el caso de padres que trabajan hasta tarde y ven menos a sus pequeños.
A esta edad tu bebé se siente atrapado entre la curiosidad sobre lo desconocido y la seguridad de lo conocido. Si por ejemplo un extraño entra en casa, muestra vacilación, pero si su madre está con él, se lanza sin miedo a explorar.
A esta edad los deseos de los bebés sobrepasan sus posibilidades. Esto les produce un sentimiento de impotencia, que se ve aún más alentado por las negativas y prohibiciones que se le imponen. Tu bebé es ahora capaz de enfadarse cuando siente frustración ante algo que desea hacer. Ante esto sólo se puede intentar que el pequeño aprenda a aceptar estas situaciones.
El bebé ha ido desarrollando todas las habilidades previas al gateo de forma que sus desplazamientos son ya más rápidos y están movidos por objetivos, como coger un objeto que está al otro lado de la habitación. Esto, unido a su también nueva capacidad de mantener imágenes en la mente, le impulsa a gatear en busca del objeto deseado.
Ahora el bebé juega con sus juguetes y verás que los tira al suelo repetidas veces esperando que se los devuelvas. No está intentando poner a prueba la paciencia de sus padres, siente curiosidad por saber qué ocurre cuando lanza algo.